sábado, 24 de diciembre de 2011

NAVIDAD – Exultate, Jubilate -Año II. Nº 105

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Alberto Durero - Santa Ana, la Virgen y el niño - 1519
Alberto Durero - Santa Ana, la Virgen y el niño - 1519  (Metropolitan Museum of Art, Nueva York)

La protagonista de la tabla es Santa Ana, que gozaba de una extensa devoción en Alemania. Su brillante vestido blanco a la moda nuremburguesa atrae la mirada del espectador y está plasmado con gran realismo. La madre apoya su mano en la hija, que está completamente absorta en la adoración de su hijo, conformando ambos una escena diferente, a otro nivel, en el que nos introduce la figura de Santa Ana, tradicional intercesora entre los fieles que le profesaban su devoción y la figura sagrada del hijo de Dios.


El motete Exultate, Jubilate, K.165, fue compuesto por Mozart cuando sólo tenía dieciséis años. Wolfgang y su padre, Leopold, habían viajado a Milán, en octubre 1772, para el estreno de la ópera Lucio Silla. El famoso castrato Venanzio Rauzzini había cantado el papel de Cecillo en la ópera "como un ángel", de acuerdo con Leopoldo. No se conoce por qué Mozart compuso Exsultate, Jubilate en ese momento, y por qué específicamente para Rauzzini y no para una soprano femenina. El virtuosismo de la pieza, sus florituras, y el estilo de coloratura nos dan una idea de la calidad de la voz Rauzzini. La obra, con texto en latín de origen desconocido, que se refiere a la Virgen y a su júbilo por el hecho de la Natividad, recibió su estreno el 17 de enero de 1773, en la Iglesia de San Antonio, de Milán.

En esta obra de Mozart se combina el estilo recitativo y aria de la 'ópera seria', con las tres partes en que se estructura la sinfonía italiana, cuyos movimientos tienen ritmo rápido, lento y rápido, respectivamente. El resultado es un concierto vocal en miniatura en tres movimientos. La obra se abre con un Allegro, seguido por un lento y lírico Andante, precedido por un recitativo. El movimiento final, Allegro Molto, es el brillante y famoso Aleluya, una de las piezas favoritas de las sopranos y los asistentes a conciertos en todo el mundo.


Wolfgang Amadeus Mozart- Aleluya - Exultate, Jubilate, K.165

martes, 1 de noviembre de 2011

ÁNIMAS – El cementerio -Año II. Nº 94

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Caspar David Friedrich - Entrada al cementerio - 1825
Caspar David Friedrich - Entrada al cementerio - 1825  (Staatliche Kunstsammlungen, Dresde)

Es probable que se trate del cuadro conmemorativo de un niño fallecido, cuyos padres aparecen a la entrada del cementerio. La puerta está inspirada en la del cementerio de la Trinidad de Dresde. En la parte superior de la puerta se encuentran las "arma Christi", es decir, la corona de espinas y las lanzas, con la esponja, que se refieren a su martirio en la Cruz, durante el cual le fue ofrecido la esponja empapada en vinagre para calmar su sed. Por tanto, aluden a la muerte de Cristo. En el centro de la puerta y en la parte inferior, esbozados tan sólo, unos ángeles portan la corona del martirio. A este lado, en un primer término sombrío, representativo de la vida terrena, se detienen los padres, que observan tímidamente el otro lado de la puerta, es decir, el más allá, donde reposan las almas, en cuyo fondo, sobre los abetos - símbolos de los creyentes - se destaca la luz celestial. Es la puerta de la salvación.


El niño judío es una zarzuela en dos actos, con texto original de Enrique García Álvarez y Antonio Paso y música de Pablo Luna, estrenada el 5 de febrero de 1918 en el Teatro Apolo de Madrid.

El mundo de la copla se refleja en el segundo acto, en el gracioso dúo cómico de Samuel y Jenaro “Arza y olé…Soy un rayito de luna… Sementerio, sementerio”, imitación de una canción que las hermanas Catafalco popularizaron en el Chancleter, toda una parodia de lo andaluz interpretado por malas cupletistas. El crítico del diario La Época escribió “al demonio se le ocurre poner los cuplés de unos cadáveres y la danza macabra, que son groseros, impíos y de un gusto deplorable”.


Pablo Luna - Soy un rayito de luna - El nino judio

viernes, 28 de octubre de 2011

MITOLOGÍA - Valquirias -Año II. Nº 93

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Edward Robert Hughes - La vigilia de la Valquiria - s. XX
Edward Robert Hughes - La vigilia de la Valquiria - s. XX

Siguiendo la reinterpretación romántica de los viejos mitos realizada por Richard Wagner, Hughes representa a la terrible diosa nórdica de la guerra en una etérea pintura de cuento de hadas: descalza, vestida con una túnica sobre el hombro, y suavemente iluminada desde arriba. Subraya sus aspectos marciales: el casco en la parte interior de su brazo y la espada sostenida por el ricasso (la sección roma inmediatamente después de la cruz de la empuñadura) Del guerrero muerto en la batalla, del lobo o el cuervo carroñero, no hay rastro.


Die Walküre (La valquiria) es la segunda de las cuatro óperas o tetralogía del ciclo titulado El anillo del nibelungo (Der Ring des Nibelungen) de Richard Wagner y la que se representa más asiduamente, incluso separada del ciclo completo. Fue estrenada en el Hoftheater de Múnich (Teatro de la Corte, hoy Teatro Nacional de Múnich) el 26 de junio de 1870. La famosa introducción al tercer y último acto, describiendo a las guerreras semidiosas en sus corceles, se conoce como «Cabalgata de las valquirias».

Wagner se inspiró en la mitología nórdica al escribir esta obra, específicamente en la Volsunga. En la versión simplificada del compositor, las valquirias son las hijas del dios Wotan y la madre tierra, la diosa Erda, concebidas como doncellas guerreras para defender el Olimpo germánico, el Walhalla, del acecho los Nibelungos y recoger las almas de los héroes muertos en batalla para llevarlos a su descanso eterno en el Walhalla. La valquiria preferida de Wotan es Brunilda (Brünnhilde), que representa su verdadera voluntad por sobre los designios de su esposa Fricka (diosa del matrimonio). Será Brunilda quien desobedecerá a su padre y desatará la tragedia resultante en El ocaso de los dioses (Götterdämmerung)


Richard Wagner - Hojotoho - La valquiria

viernes, 2 de septiembre de 2011

ESPAÑA – El orgullo patrio -Año II. Nº 84

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Joan Miró - Bailarina española - 1928
Joan Miró - Bailarina española - 1928  (Centro de Arte "Reina Sofía", Madrid)

Este cuadro es una de las varias piezas llevadas a cabo por Miró con el mismo título y en el mismo año, en las que por primera vez incorpora objetos. Esta composición se concibe como un divertido y sutil acertijo en el que el espectador debe «adivinar» la figura evocada sobre el plano. Con ello, Miró comienza a interesarse por el objeto en sí, lo que desembocará en la creación de sus famosas esculturas surrealistas, muchas veces ensamblajes de objets trouvés, datadas en los inicios de la década de los treinta.


El niño judío es una zarzuela en dos actos, con texto original de Enrique García Álvarez y Antonio Paso y música de Pablo Luna, estrenada el 5 de febrero de 1918 en el Teatro Apolo de Madrid.

Cuenta Angel Sagardía que teniendo Luna terminada la obra, salvo la “Canción española” pensó en sumergirse en El Escorial a ver si la inspiración llegaba y “al poco rato de emprender el viaje en tren, imaginó un ritmo original que, con melodía de carácter folklórico patrio, sería no un número ligero de zarzuela, sino una romanza de genuina raigambre nacional. Se le ocurrió también la melodía y, nada más llegar al hotel, de un tirón compuso la canción que lograría celebridad, de la que actualmente aun disfruta”. Desde su estreno la obra se ha mantenido discretamente en el repertorio, destacando principalmente la referida canción “De España vengo, soy española” convertida en grito musical de patriotismo.


Pablo Luna - Canción española - El niño judio

jueves, 5 de mayo de 2011

RECITAL DE ZARZUELA - Jugar con fuego -Año II. Nº 66

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Federico Madrazo Küntz - Condesa de Vilches - 1853
Federico Madrazo Küntz - Condesa de Vilches - 1853 (El Prado, Madrid)

La protagonista de este espectacular retrato es doña Amalia del Llano y Dotrés, condesa de Vilches (1821-74), una escritora muy destacada en la vida cultural del Madrid del siglo XIX que participó y organizó salones literarios muy frecuentados por las figuras intelectuales de su época. Amiga personal de Madrazo, su relación culta y familiar queda de relieve en un retrato que combina la aristocracia de la modelo con la simpatía de su pose. El tratamiento del tema y el manejo de colores, luz y texturas, que hace fácilmente reconocible su obra.


La zarzuela en tres actos Jugar con Fuego se estrenó el 6 de octubre de 1851 en el Teatro del Circo de Madrid. La obra alcanzó un gran éxito artístico y económico, muy de estimar en aquellos tiempos en que estaba en juego nada menos que la posibilidad de subsistencia del género. “Un tiempo fue” es la Romanza del Acto III de la soprano, la Duquesa de Medina, enamorada de Félix, un Hidalgo ninguneado por los nobles.

La Duquesa de Medina, quien va disfrazada de modesta artesana y seguida del Marqués de Caravaca, tiene una cita con el joven hidalgo Félix, a quien hizo creer que era la criada de una encopetada señora. Cuando Félix va a buscar un coche para abandonar el lugar, vuelve a encontrarla el Marqués, pero ella en el bullicio logra escabullirse de él. Una vez en la Corte, el Marqués presenta a Félix a la Duquesa, prometiéndose una buena broma. La Duquesa, que no quiere que se descubra el juego, niega conocerle, y Félix se disculpa diciendo que se habrá equivocado. Más tarde la Duquesa y el Marqués, a quien logra arrebatarle una carta comprometida por un beso, son sorprendidos por Félix, que, sintiéndose agraviado, quita la espada al Marqués. La Corte entera se asombra ante semejante escándalo, resolviéndose que Félix está loco y debe ser encerrado en una casa de orates. En el tercer acto la Duquesa, arrepentida del giro que toman las cosas, para evitar un mayor escándalo, va al manicomio. Mientras sale Félix, canta una bellísima romanza donde confiesa su amor. Cuando todo está previsto para su fuga, llega el Marqués de Caravaca. Félix se las ingenia para meter al Marqués con los locos, que se mofan de él y le quitan su caballeresco atuendo, con el que se disfraza y escapa. La obra termina con la llegada de la orden real autorizando el casamiento de la Duquesa y el hidalgo.


Francisco A. Barbieri - Un tiempo fue - Jugar con fuego

lunes, 2 de mayo de 2011

GITANOS - La gitana -Año I. Nº 65

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Mariano Fortuny Marsal –Gitana – 1870-72
Mariano Fortuny Marsal –Gitana – 1870-72  (Museo Fortuny, Venecia)

Los gitanos que habitaban el antiguo barrio árabe del Albaicín serán los modelos favoritos de Mariano Fortuny Marsal durante su estancia granadina, como observamos en este lienzo protagonizado por una bella gitana de rasgos orientalizantes. La figura aparece de busto, cubriendo sus senos y brazos con una tela sobrepuesta, dejando caer su larga cabellera negra por los hombros y la espalda; un collar rojo y unos grandes pendientes son los adornos que porta la joven, cuyo rostro queda en semipenumbra, bañado por un potente foco de luz que realza su piel oscura. El dibujo que moldea la figura deja paso a una pincelada rápida que no atiende a detalles, especialmente en la tela o el cabello, recortándose la joven ante un fondo neutro de tonalidad clara que contrasta con el cabello y la piel.


Fritz Kreisler compuso La Gitana en 1917, una obra para violín y piano basada en una canción gitana española de origen árabe del siglo XVIII.

F. Kreisler reconoció con alegría, en un artículo de una revista, que había nacido bajo la influencia de una estrella de la suerte. Entre los muchos dones de este genial violinista se encontraba la habilidad de componer piezas encantadoras y hacer deliciosos arreglos de melodías de otros compositores. Y nadie interpretó tales piezas tan fácilmente, con tanto estilo y maestría como lo hizo él. Kreisler fue un extraordinario virtuoso del violín, dotado con una facilidad natural para tocar el violín, que hacía que no necesitara practicar o ensayar tanto como la mayoría de sus colegas. Parte de la calidad de Kreisler como violinista residía en sus manos. La violinista australiana Daisy Kennedy, contemporánea del concertista austriaco, llegó a decir “tiene unas yemas tan suaves en sus dedos que lo hacen único”.


Fritz Kreisler - La gitana

jueves, 21 de abril de 2011

GITANOS - Danza gitana -Año I. Nº 62

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Edouard Manet - Gitana con cigarrillo - 1874
Edouard Manet - Gitana con cigarrillo - 1874  (Museo de Arte de la Universidad de Princeton)

Manet comenzó a interesarse por los temas de gitanos a comienzos de los años 1860. Aquí, presenta su modelo anónimo como un exótico "otro" que transgrede las normas asociadas a las mujeres francesas respetables — y a la sociedad en general — de su tiempo. La piel oscura y el pelo negro despeinado de la mujer la marcan como excluida, como denota su pose frontal audaz. Con su mano izquierda sobre la cadera, la cabeza apoyada descuidadamente en su mano derecha y un cigarrillo colgando de sus labios, exuda audaz confianza en sí misma, mientras su mirada, perdida en la distancia, le otorga un aire pensativo, incluso contemplativo. Temas como este permitieron a los artistas una libertad que les era negado en los trabajos por encargo.


Josef Hellmesberger hijo compuso un ballet de carácter español, titulado Die Perle von Iberien (La Perla de Iberia), al cual pertenece la Zigeunertanz (danza gitana)

Josef "Pepi" Hellmesberger (hijo), compositor, director y violinista austriaco; perteneció a una familia tradicionalmente unida al mundo de la música. También fueron músicos su abuelo Georg, su padre Josef, su tío Georg, y su hermano Ferdinand. Entre sus composiciones se encuentran 22 operetas, 6 ballets, música de baile y música de cámara. España siempre fascinó a los compositores austríacos, especialmente a Hellmesberger, quien se sintió muy atraído por la cultura mediterránea, lo cual se tradujo en muchas de sus composiciones.


Josef Hellmesberger II - Danza gitana - La Perla de Iberia

viernes, 15 de abril de 2011

DESDE EL ALMA - Espiritualidad -Año I. Nº 61

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El Bosco - Cristo con la Cruz a cuestas -ca. 1500
El Bosco - Cristo con la Cruz a cuestas -ca. 1500  (Kunsthistorisches, Viena)

En esta pintura de tema religioso El Bosco representa la Subida al Calvario. La mitad superior está dominada por la figura de Jesucristo, que se encamina hacia el Gólgota llevando la cruz a cuestas. Le rodea una masa bestial y grotesca que vocifera. Hay un hombre, vestido con una túnica rosa, inmediatamente delante del Señor, que le está azotando. Entre las cabezas se ve un escudo con un sapo, símbolo de la herejía y también de la lujuria. En la parte inferior están representados los dos ladrones que, según el evangelio de San Mateo, fueron crucificados al mismo tiempo que Jesús de Nazaret. A la derecha, el Buen Ladrón, confesándose con un fraile antes de su ejecución. La cruz de éste está hecha de un tronco de un árbol. En la parte inferior izquierda está el mal ladrón, acompañado por un personaje bufo que viste un manto rojo y está tocado por un gorro negro. Este mal ladrón está increpando a los verdugos.


La Pasión según San Mateo BWV 244 es una pasión oratórica de Johann Sebastian Bach. El texto del libreto está basado, por una parte, en los capítulos 26 y 27 del evangelio de Mateo en la traducción de Martín Lutero y, por otra parte, en poesías del escritor Christian Friedrich Henrici (también conocido como Picander) y en corales luteranos relacionados con la pasión. No se sabe con certeza si la Pasión según Mateo fue compuesta en 1727 o 1729. De cualquier forma, la Pasión según Mateo fue interpretada el 15 de abril de 1729 (Viernes Santo) en la iglesia de Santo Tomás en Leipzig bajo la dirección del compositor, en una representación para la cual Bach no pudo disponer de los recursos idóneos (en un memorandum al Consejo de la ciudad de Leipzig, se quejó de que únicamente 17 de los 54 miembros del coro hubieran estado a la altura)

Tras la muerte de Bach, la obra cayó en el olvido (como, en general, toda la obra del compositor) y no fue hasta 1829 cuando el compositor y director Felix Mendelssohn volvió a interpretarla con la Sing-Akademie de Berlín en una versión abreviada en un concierto celebrado el 11 de marzo, pocos días antes de celebrarse el 144 aniversario del nacimiento de Bach. La reinterpretación de esta obra dio inicio a un fuerte interés por el estudio y el análisis de las obras de Bach, particularmente las de gran escala, que ha persistido hasta nuestros días. Tras el redescubrimiento de la obra en 1829 por parte de Mendelssohn, Adolf Bernhard Marx, íntimo amigo por aquella época del compositor, persuadió al editor musical Adolf Martin Schlesinger de emprender la publicación de esa obra, haciendo a la obra maestra de Bach accesible para los académicos por primera vez.

NUM. 75 ARIA (Bajo): Mache dich, mein Herze, rein
Purifícate, corazón mío, yo mismo quiero enterrar a Jesús. Pues Él hallará en mí por siempre dulce reposo. ¡Mundo, aparta, deja que Jesús penetre en mí!


Johann Sebastian Bach - Nº 75 Aria: Mache dich mein Herze Rein - Pasion según San Mateo

viernes, 11 de marzo de 2011

GITANOS - Tragedias -Año I. Nº 56

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Van Gogh - Caravana de gitanos cerca de Arles - 1888
Van Gogh - Caravana de gitanos cerca de Arles - 1888  (Museo d'Orsay, París)

A partir de Courbet y Manet, la presencia de las clases marginadas en el arte resulta cada vez más frecuente. Este asunto permitía a los realistas escapar de la estrecha jerarquía de los géneros académicos, para buscar un arte más sincero, que mostrara la verdadera realidad de la vida moderna. Vincent van Gogh representa de forma magistral esta aspiración de acercamiento a lo real y de alejamiento de los estereotipos románticos sobre los gitanos. En esta obra vemos las tartanas con chimenea incluida que constituían una estampa habitual en aquellos tiempos.


Il Trovatore es una ópera en cuatro actos con música de Giuseppe Verdi y libreto de Salvatore Cammarano, basada en la obra de teatro "El trovador" de Antonio García Gutiérrez. Fue estrenada el 19 de enero de 1853 en el Teatro Apollo de Roma.

ACTO II - Escena 1
Antecedente. En medio de la batalla de Pelilla se vuelven a cruzar los dos enemigos. En un combate anterior, Manrico pudo matar al Conde pero no lo hizo, dando valor al Conde junto a su escuadrón que, en esta batalla, le hiere. Manrico, malherido, fue encontrado por Azucena, la hija de la hechicera, que lo cuidó.

Si hay una escena que ha encumbrado a Il Trovatore como ópera de gran popularidad, es ésta: el coro de gitanos "Vedi, le fosche notturne spoglie". El uso de la percusión - el martillo golpeando el yunque- y el más que célebre "Chi del gitano i giorni abella? La zingarella" (¿quién embellece los días del gitano? ¡La gitanilla!) han alcanzado cotas de difusión fuera del mundo operístico. La mirada de Azucena está perdida ante las llamas de la hoguera. Cuando marchan los gitanos, quedan solos Manrico y Azucena y el trovador le pide que le cuente la historia funesta de la hechicera. Ella le vuelve a contar la historia de la bruja ajusticiada, con detalles escalofriantes, pero añadiendo una revelación capital: era tal su enloquecimiento por el dolor que estaba indiferente a todo lo que no fuera la venganza reclamada por su madre, y en estas circunstancias y en plena locura, el niño que ella arrojó a las llamas no era el hijo del Conde sino su propio hijo. Manrico no es, por tanto, hijo de Azucena sino del Conde.


Giuseppe Verdi - Coro de los gitanos - Il Trovatore

miércoles, 5 de enero de 2011

EL RINCÓN DE LOS NIÑOS – Noche de magia e ilusión -Año I. Nº 46

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Diego Velazquez - Adoración de los magos - 1619
Diego Velazquez - Adoración de los magos - 1619   (El Prado, Madrid)

El hallazgo reciente de un autorretrato de Pacheco permite identificarlo con el rey mago de mayor edad, y avala la teoría de que los tres personajes que aparecen en primer término son el pintor, su esposa Juana Pacheco, con la que se casó en abril de 1618, y su hija Francisca, que había nacido hacía poco. Desde un punto de vista narrativo se trata de una imagen muy simple, sin la complejidad de la que con frecuencia hizo gala su autor. Su tema se reconoce inmediatamente, y está descrito de manera a la vez directa y sencilla, de forma que el espectador identifica sin dificultad la escena y a sus principales protagonistas, y el pintor lo conduce fácilmente hacia el fondo de atención de la misma. La obra está marcada por su estilo tenebrista, con fuertes contrastes de luz y sombra y un colorido oscuro. La composición está organizada en forma de aspa, colocando en el centro a la figura principal que es el Niño Jesús, enfajado como solía ser habitual en aquellos tiempos y casi hasta nuestro siglo.


La Cantata de Navidad (Weihnachtsoratorium) BWV 248, es un oratorio compuesto por Juan Sebastián Bach para ser interpretado en la iglesia durante las celebraciones de Navidad. Fue escrita en las Navidades de 1734 incorporando música de composiciones tempranas del autor, que incluyen tres cantatas seculares escritas entre 1733 y 1734 y la cantata BWV 248a, ahora perdida.

La Cantata consta de seis partes, cada una de las cuales estaba pensada para ser interpretada en cada uno de los días festivos del periodo navideño:

La primera parte (para el día de Navidad) describe el Nacimiento de Jesús,
la segunda (para el día 26 de diciembre) la anunciación a los pastores,
la tercera (para el día 27 de diciembre) la adoración de los pastores,
la cuarta (para el Año Nuevo) la circuncisión de Jesús,
la quinta (para el primer domingo después del Año Nuevo) el viaje de los Magos,
y la sexta (para la Epifanía) la adoración de los Magos.

De la sexta está extraído el coro final Nun seid ihr wohl gerochen con que se cierra la Cantata. En la actualidad la obra se interpreta de forma conjunta o bien dividida en dos secciones iguales


Johann Sebastian Bach - 6-choral: Nun seid ihr wohl gerochen - Weihnachtsoratorium

sábado, 1 de enero de 2011

BRINDEMOS – El vino y el canto embellecen la noche -Año I. Nº 45

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P.S. Krøyer - ¡Hip, hip, hurra! - 1888
P.S. Krøyer - ¡Hip, hip, hurra! - 1888  (Museo de Arte de Gotemburgo)

La tela muestra un feliz grupo de escandinavos durante una fiesta al aire libre. Los hombres permanecen de pie en el extremo más alejado de la mesa brindando mientras las mujeres están sentadas junto al observador, mirando a sus compañeros con cierta indulgencia. Una niña vestida de blanco con un gran lazo rosa se apoya adormilada en su madre. Las botellas vacías y los vasos sobre la mesa nos indican que se trata de una celebración larga y relajada. Una suave luz diurna baña la escena, enmarcada por un exuberante jardín verde.


La Traviata (literalmente, «La extraviada»), obra compuesta por Giuseppe Verdi, está basada en la novela "La dama de las camelias" de Alexandre Dumas (hijo). Fue estrenada, sin éxito, en el teatro La Fenice de Venecia en 1853. Un año después volvió a la ciudad, pero a otro teatro, el San Benedetto, en donde alcanzó el verdadero triunfo esta ópera emblemática.

El dúo Libiamo ne'lieti calici (Bebamos en alegres copas) es interpretado, en el primer acto de la ópera, por Alfredo Germont y la protagonista Violetta Valéry. Alfredo es un joven enamorado de Violetta. La escena transcurre durante una velada en la casa de Violetta en el trascurso de la cual Gaston, un amigo de Alfredo, convence a la pareja de que regalen su voz a los invitados.


Giusseppe Verdi - Libiamo ne' lieti calici - La Traviata

 
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