viernes, 12 de diciembre de 2014

ÉRASE UNA VEZ… - Peer Gynt -Año V. Nº 274

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Francisco de Goya - Duendecitos de los Caprichos - 1799
Francisco de Goya - Duendecitos de los Caprichos - 1799

El pueblo creía en los pícaros duendes nocturnos, más bien simpáticos, con aire de frailucos. Tan falsos como las brujas y hechiceras, poblaban la mente de la gente sencilla. Así los vio el aragonés: Esto ya es otra gente. Alegres, juguetones, serviciales, y un poco golosos amigos de pegar chascos, pero muy hombrecitos de bien. [Museo del Prado]
Los verdaderos duendes de este mundo, son los curas y frailes que comen y beben a costa nuestra. La Iglesia o el clero tiene el diente afilado y la mano derecha monstruosa y larga para agarrar; el fraile descalzo, como más gazmoño, tapa el vaso de vino; pero el calzado no se anda con melindres; echa sopas de vino y trisca alegremente. [Biblioteca Nacional]


Peer Gynt es un drama del escritor noruego Henrik Ibsen. Fue escrito en 1867 e interpretado por primera vez en Oslo (entonces llamada Christiania) el 24 de febrero de 1876, con música incidental Op. 23 del compositor también noruego Edvard Grieg. A diferencia de otras obras de Ibsen, Peer Gynt es una obra fantástica, en lugar de una tragedia realista. Más tarde, en 1888 y 1991, el compositor seleccionó ocho movimientos para preparar las Suite No. 1, Op. 46, y Suite No. 2, Op. 55. El cuarto movimiento de la primera de ellas lleva por título "En la mansión del Rey de las Montañas" ("I Dovregubbens hall")

La pieza es interpretada cuando Peer Gynt, en una fantasía de ensueño, entra en el Salón Real del anciano de Dovrë (el Rey de la montaña). La introducción de la escena continúa: hay una gran multitud de cortesanos troll, gnomos y duendes. El anciano está sentado en su trono, con corona y el cetro, rodeado de sus hijos y parientes. Peer Gynt está ante él. Hay un tremendo alboroto en la sala. Grieg mismo escribió: "Para la mansión del Rey de la montaña he escrito algo que huele tan a boñiga de vaca, ultra-Noruego y ' tan para ti es suficiente' que no puedo soportar escucharlo, aunque espero que la ironía se dejará sentir."


Edvard Grieg - En la mansión del Rey de la Montaña - Peer Gynt, Suite núm. 1 Op. 46

viernes, 10 de octubre de 2014

EL RESPLANDOR DEL BARROCO - La venganza del moro -Año V. Nº 265

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Francisco Pradilla y Ortiz - La rendición de Granada - 1882
Francisco Pradilla y Ortiz - La rendición de Granada - 1882 

En palabras del autor: "Mi composición es un segmento de semicírculo, que el ejército cristiano forma desplegado, paralelo a la carretera. En la planta supongo que, en medio del semicírculo, están situados los caballeros, teniendo o guardando en medio a las damas de la Reina; ésta, el Rey y sus dos hijos mayores están situados delante y en el centro del radio, con los pajes y reyes de armas a los lados. El Rey Chico avanza por la carretera a caballo hasta la presencia de los Reyes, haciendo ademán de apearse y pronunciando la sabida frase. El Rey Fernando le contiene. Con Boabdil vienen a pie, según las capitulaciones, los caballeros de su casa. Boabdil, al trote de su caballo negro árabe de pura sangre, ligeramente paramentado, avanza y sale de la carretera, inclinándose para saludar al Rey y entregarle las dos llaves que a prevención traía; el paje negro que guía su caballo, camina inclinado, confundido entre la grandeza de los Reyes cristianos, y en los caballeros moros, que, según el ceremonial, vienen a pie detrás del Rey Chico, he querido manifestar los diversos sentimientos de que se encontrarían poseídos en semejante trance, más o menos contenidos en la ceremonia, según el propio carácter. Trompeteros y timbaleros en el ala del ejército cristiano, que a lo lejos se divisa, entre Boabdil y el Rey Cristiano, comitiva de moros, un alero de la Mezquita, los chopos que indican el curso del Genil, que no se ve por correr profundo y en el fondo, la Antequeruela con sus muros, parte de Granada, las Torres Bermejas y de la Vela, que con parte de los Adarbes es lo único que se divisa de la Alhambra desde este punto".


Henry Purcell compuso la música incidental para la obra teatral Abdelazer or The Moor's Revenge (Abdelazer o La venganza del moro) en 1695. Su segundo número, Rondeau, se convirtió en una de las piezas más famosas del compositor al ser utilizada por Benjamin Britten como tema para las variaciones incluidas en su Guía de Orquesta para Jóvenes.

Abdelazer or The Moor's Revenge (Abdelazer o La venganza Del moro) es una obra teatral adaptada por Aphra Behn (la Primera escritora profesional en lengua inglesa), que fue estrenada en 1676 y publicada al año siguiente. Henry Purcell la tomó como inspiración para una Suite de música incidental, para una nueva producción en el año 1695, poco antes de su muerte por tuberculosis a la edad de 36 años. La trama dramática transcurre en la Reconquista Cristiana de la Península Ibérica y narra los amoríos, las lealtades y las traiciones en territorio fronterizo


Henry Purcell - II. Rondeau - Abdelazer Suite



Henry Purcell - Hornpipe - Abdelazer Suite

viernes, 3 de octubre de 2014

EL RESPLANDOR DEL BARROCO - Sones revolucionarios -Año V. Nº 264

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Jan Steen - La lección de clavecín - 1660
Jan Steen - La lección de clavecín - 1660

Un par de amantes dispares constituyen el asunto en este cuadro de Steen: un viejo tonto, que viste un traje pasado de moda, se presenta como profesor de música de una niña remilgada, sentada ante un clavicordio. La gran llave, que cuelga prominente en el centro de la imagen, colocada en una línea por encima de la mano del anciano, implica su deseo. Sin embargo, la pintura situada por encima de ellos, indica que sus avances pasan desapercibidos. En ella se muestra a Venus, la diosa del amor, y a Cupido, el dios del deseo erótico, ambos dormidos.


Una de las piezas más notables en el repertorio de clavecín es Le Tic-Toc-Choc ou Les Maillotins de François Couperin, una “pièce croisée” de su decimoctavo Ordre publicado en su Tercer Libro de 1722. “Tic-Toc” es un término artificial que expresa un pulso, un movimiento repetido, un latido, un caballo que camina, el péndulo de un reloj o un martillo que golpea. Se conoce por “Les Maillotins” a los participantes de una revuelta en París en el año 1382 en protesta por la subida de impuestos para sufragar la Guerra de los Cien Años.

En 1717 Couperin se convirtió en organista y compositor de la corte con el título ordinaire de la musique de la chambre du Roi. Sus tareas en la corte francesa consistían en crear música sacra para las oraciones reales y música de cámara para deleite de los monarcas. Con sus colegas, daba un concierto todas las semanas, normalmente en domingo. Muchos de estos conciertos tenían la forma de suites para violín, viola da gamba, oboe, traverso y clavicémbalo, del cual era un virtuoso intérprete.


François Couperin - Le Tic-Toc-Choc ou les Maillotins

viernes, 25 de abril de 2014

LOS COLORES DEL PIANO – Bagatela -Año IV. Nº 240

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Silvestro Lega - La letra de la canción- 1867
Silvestro Lega - La letra de la canción- 1867 

El autor representa a tres mujeres que cantan ante un piano; tras ellas, un ventanal se abre a la inmensidad del campo italiano. Estas figuras simples y discretas, que recuerdan las tres Gracias de la mitología griega, presiden una escena de paz e intimidad. La curva de las cinturas femeninas se refleja con elegancia en la cortina recogida. Los marrones tenues y oscuros y los apagados pasteles le confieren una sensación de nostalgia y mesura.


Para Elisa WoO 59 (Für Elise, en alemán) es una bagatela para piano solo, compuesta en la menor por el compositor alemán Ludwig van Beethoven. La pieza fue publicada por primera vez en 1867 en una transcripción de Ludwig Nohl, supuestamente basada en un manuscrito autógrafo de cuya existencia no existe prueba alguna.

La pieza debería su popular nombre a la confusión de Ludwig Nohl a la hora de transcribir el manuscrito original. Debido a la mala legibilidad de la dedicatoria, donde parecía estar escrito «Elise» debe leerse, en realidad, «Therese». Así, la bagatela en realidad es «Para Teresa» («Für Therese»). Therese podría ser Therese Malfatti von Rohrenbach zu Dezza, una joven alumna de Beethoven a la que éste se declaró en 1810 pero ella se casó con un noble y funcionario estatal austriaco, Wilhelm von Droßdik en 1816. También se apunta la posibilidad de que Elisa fuera Elisabeth Röckel (1793–1883), una soprano alemana y hermana de Joseph August Röckel.


Beethoven - Bagatela WoO 59 - Poco moto 'Für Elise'

lunes, 21 de abril de 2014

LOS COLORES DEL PIANO – Fluyendo lentamente -Año IV. Nº 239

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James Whistler - Al piano - 1858-59
James Whistler - Al piano - 1858-59

Este estudio de su hermanastra y sobrina, es la primera obra maestra de renombre mundial del artista. Este experimento de composición y color mantiene la coherencia de su composición mediante marcos de cuadros, molduras, y muebles. Con el espacio curvándose hacia adentro en los bordes, crea dos centros paralelos: en la mujer vestida de negro, que concentra la atención en su interpretación, y en su hija vestida de blanco, que mira hacia afuera. Defensor de "el arte por el arte", Whistler alivia la sensación de confinamiento, haciendo hincapié en los reflejos en los cristales de los cuadros, así como en las patas del piano y en la caja del instrumento.


El compositor polaco Fryderyk Chopin escribió a lo largo de su corta vida hasta veintiún nocturnos para piano. Los tres primeros, que se encuadran en el Op. 9, fueron compuestos no mucho antes que el Op. 15, entre 1830 y 1831. Fueron dedicados a Camile Pleyel.

El Nocturno Op. 9 nº 2, en mi bemol mayor, presenta una forma de rondó, aunque la primera parte se repite de manera más ornamentada antes del comienzo de la segunda parte. El tempo indicado es un tranquilo andante, algo totalmente inusual al tratarse de un rondó. El resultado es una melodía tierna y que da la sensación de fluir lentamente.


Fryderyk Chopin - Nocturno Op. 9 nº 2, en mi bemol mayor

viernes, 31 de enero de 2014

EMOCIONES – Contrastes -Año IV. Nº 227

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Edvard Munch - El grito - 1893
Edvard Munch - El grito - 1893

Este cuadro resulta el gesto más expresivo del arte contemporáneo para significar el gran desaliento que el hombre moderno sentía ante el fin de siglo y la transición al siglo XX. Munch nos habla de sus sentimientos cuando pintó esta obra: "Estaba allí, temblando de miedo. Y sentí un grito fuerte e infinito perforando la naturaleza". El simbolismo de la imagen es patente en el rostro agitado del protagonista en primer plano, que es casi una calavera que se aprieta el cráneo con las manos para que no le estalle. El empleo de los colores, violentos, arqueados en agresivas bandas de color, es puramente simbólico y trata de transmitir al espectador el agitado estado de ánimo del autor. Esta sensación se refuerza con la presencia de dos testigos mudos, lejanos, anónimos, dos figuras negras que se recortan al fondo de una violentísima perspectiva diagonal que agrede la visión de quien la contempla. Las formas se retuercen y los colores son completamente arbitrarios, tan sólo intentan expresar el sentimiento del autor y no una verdad racional.


La Sinfonía nº 7 en La mayor, Op. 92, de Ludwig van Beethoven fue compuesta en 1811, cuando estaba en la ciudad bohemia de Teplice, intentando mejorar su salud. La obra sería terminada en 1812 y Beethoven dedicó la composición al conde Moritz von Fries. La obra fue estrenada en Viena el 8 de diciembre de 1813. La pieza fue muy bien acogida por la crítica del momento y el allegretto tuvo que ser repetido el día de su estreno.

El segundo movimiento, en La menor, es Allegretto, haciéndolo más lento sólo en comparación con los otros tres movimientos. Muy a menudo este movimiento se interpreta excesivamente lento debido a la tradición de escribir los segundos movimientos en tempo Adagio o Lento, aunque aquí Beethoven rompe con ésta tradición debido simplemente a que para formular el contraste entre el Vivace y el Presto no es necesario bajar el tiempo hasta un Lento. La forma corresponde a un tema con variaciones de dos temas contrastantes. El primer tema comienza solo con las cuerdas. A medida que avanza el movimiento se van introduciendo los demás instrumentos de la orquesta hasta llegar al tutti en fortísimo. En el estreno el público pidió que se repitiera la interpretación de este movimiento, que ha sido muy popular desde entonces.


Ludvig van Beethoven - Allegretto - Sinfonía No. 7 op.92

 
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