viernes, 15 de mayo de 2026

LA VIUDA ALEGRE - Esperanzas renacidas -Año XV. Nº 969

0 comentarios
 

Manet - Música en las Tullerias - 1862
Manet - Música en las Tullerias - 1862  (National Gallery, Londres)

 

Pintura

Esta pintura de los jardines de las Tullerías en París fue la primera gran obra de Manet en representar la vida de la ciudad moderna. La banda está tocando y ha congregado a lo más granado de la burguesía parisina para escuchar. El propio artista se incluye en la escena - en la zona de la izquierda, con sombrero de copa, barbudo - junto a sus amigos: su hermano Eugène es la figura inclinada del centro; Baudelaire, Gautier y el barón Taylor conversan detrás de las mujeres; tras ellos, el pintor Fantin Latour observa curioso. Las dos damas sentadas son Mme. Loubens - la mayor, con el velo - y Mme. Lejosne (la Sra. Offenbach) La sensación de muchedumbre se consigue perfectamente. La composición está muy bien estudiada: la línea de sombreros la divide aproximadamente por la mitad, ocupando la parte superior con el follaje de los árboles, lo que da un aspecto más plano; los troncos marcan el ritmo horizontal y unen ambas mitades del cuadro, incluso el árbol central pone en contacto los planos primeros e intermedios. El espectador se coloca al mismo nivel que los personajes, reduciéndose la profundidad y creando cierto aspecto teatral en las figuras, que dejan poco espacio en primer plano. Emplea una luz natural muy fuerte que cae sobre los protagonistas, de modo que tenemos la impresión de estar ante una escena al aire libre. Pero se trata de una obra de estudio.

Música

Lo que hace a Die Lustige Witwe (La viuda alegre), opereta en dos actos con música Franz Lehár y libreto de Victor Léon y Leo Stein, estrenada en Viena el 28 de diciembre de 1905, la obra modelo entre sus iguales en el siglo XX, no es que llegue como opereta bailable, sino cómo llega. Proceso, lugar y medio del desarrollo, sus momentos críticos y puntos culminantes, en especial la erótica brecha en silencio entre Hanna Y Danilo, están puestos en música de tal forma que obligadamente dan origen a escenas de baile. Aquí el baile no es un bonito aditamento o un divertimento independiente que interrumpe la acción. Aquí se actúa en los bailes y con ellos. La pista diplomática de los pontevedrinos en París, es una donde los valses, las polkas y las mazurcas (y en el último acto remedando al semimundo hasta desacreditados cakewalks y cancanes), mantienen en marcha la actividad del servicio de relaciones exteriores.

Las esperanzas de Danilo (“Heia, Mädel, aufgeschaut“) renacen cuando Zeta anuncia que la viuda traerá bailarinas de cabaret al estilo Maxim´s, al parecer Hanna está interesada en él.


Franz Lehar - No. 8 "Heia, Mädel, aufgeschaut" - Die lustige Witwe

viernes, 8 de mayo de 2026

LA VIUDA ALEGRE - La ninfa que se enamoró de un mortal -Año XV. Nº 968

0 comentarios
 

Alexander Mann - El largo grito de los juncos en Even - 1896
Alexander Mann - El largo grito de los juncos en Even - 1896  (Colección privada)

 

Pintura

Mann prefería la arcadia del campo y se sintió muy atraído por la quietud de los desérticos y lentos canales de la Inglaterra rural. El tema de esta obra hace referencia a la fantástica creencia de que hay que arrancar un silbido del tallo de la caña de un junco y aprender a tocar su misteriosa música si se desea convocar al pueblo de las hadas.

Música

Los libretistas pusieron mano en una comedia de Melhiac, el escritor de Offenbach que, al año de su estreno en París, se presentó en el Carl-Theater de Viena y desde entonces encontró gran aceptación. La principal alteración que se hizo en el original fue un cambio de lugar con consecuencias folklóricas premeditadas. La lucha en torno a la viuda millonaria que, en la comedia de Melhiac, desplegó el cuerpo diplomático de una pequeña ciudad alemana, en el libreto para Lehár, la llevan a cabo montenegrinos (enseguida se los rebautizó a pontevedrinos por razones de política exterior. Die Lustige Witwe (La viuda alegre), opereta en dos actos con música Franz Lehár y libreto de Victor Léon y Leo Stein, fue estrenada en Viena el 28 de diciembre de 1905.

En la tarde del día siguiente varios huéspedes están reunidos en el jardín de la mansión de Hanna. Ella interrumpe la música para cantar la balada de Vilja, una ninfa que se enamoró de un mortal (“Es lebt eine Vilja“)


Franz Lehar - No. 7 "Es lebt eine Vilja" - Die lustige Witwe

martes, 5 de mayo de 2026

LA VIUDA ALEGRE - Entre el deber y el placer -Año XV. Nº 967

0 comentarios
 

Jean-Louis Forain - Una noche en Maxims - 1907
Jean-Louis Forain - Una noche en Maxims - 1907  (Colección privada)

 

Pintura

Forain fue famoso por los dibujos satíricos que hizo para la prensa a lo largo de casi cincuenta años. Su imaginación satírica provocó admiración y, a partir de 1888, publicó habitualmente su comedia de costumbres. Creado en 1893 por Maxime Gaillard, un camarero de café, el pequeño bistrot Maxim’s comenzó a atraer, en sus inicios, siguiendo la estela de la comediante Irma de Montigny, una clientela mundana y elegante, y se convirtió en un lugar de encuentro apreciado por el tout-Paris de la Belle Époque.

Música

Die Lustige Witwe (La viuda alegre), opereta en dos actos con música Franz Lehár, estrenada en Viena el 28 de diciembre de 1905, supuso una pacífica revolución en el género de la ópera ligera, u opereta. Con libreto en de Victor Léon y Leo Stein, ayudó a devolver a la gente a los teatros en una época en que las operetas se estaban volviendo cada vez más serias y en la que el propio Lehar comenzaba a desvelar un estilo de drama más Pucciniano. El libreto, en principio, estaba destinado a Richard Heuberger, a quien, a partir de El Baile de la Ópera, se consideró un especialista de las frivolidades parisinas de fractura vienesa, pero fue adjudicada a Lehár, compositor más joven y vital.

Cuando salen, Zeta recibe a Hanna (“Bitte, meine Herren“), quien se da plena cuenta del interés que tiene en su herencia y le asegura que no hay de qué preocuparse. Pronto llega Danilo quien se siente muy incómodo cuando se entera de la presencia de Hanna y se hace evidente que los dos estuvieron enamorados cuando él era un joven soldado y que su relación se interrumpió por la prohibición de su tío. El viejo amor revive pero Danilo jura que no se casará con Hanna por su fortuna, mientras ella promete no casarse mientras él no le diga que la ama. Zeta le dice a Danilo que es su deber salvar el reino casándose con Hanna pero este empieza a buscar candidatos que sean apropiados para la viuda (“O Vaterland“) Se anuncia el próximo baile donde las damas escogen su pareja y varios hombres desean que Hanna sea la suya; sin embargo, esta prefiere a Danilo, quien se niega diciendo que no sabe bailar, pero después ofrece vender su puesto por diez mil francos que donará a la caridad. Tal cantidad espanta a los pretendientes, así que a solas con Hanna éste le ofrece bailar pero ahora es ella quien se niega y Danilo termina bailando solo.


Franz Lehar - No. 3 “Bitte, meine Herren“ - Die lustige Witwe



Franz Lehar - No. 4 “O Vaterland“ - Die lustige Witwe

 
© 2012. Design by Main-Blogger - Blogger Template and Blogging Stuff