viernes, 29 de diciembre de 2023

EL MURCIÉLAGO -Reconciliación final -Año XIV. Nº 820

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Berthe Morisot - Mujer arreglándose - c. 1875
Berthe Morisot - Mujer arreglándose - c. 1875  (The Art Institute, Chicago)

 

Pintura

De acuerdo con la estética impresionista que Morisot defendió fervientemente, este cuadro captura la esencia de la vida moderna en términos resumidos y discretos. La pintura también se mueve discretamente en el ámbito del erotismo femenino explorado por Edgar Degas, Édouard Manet y Pierre-Auguste Renoir, pero rara vez abordado en ese momento por las mujeres artistas. Desarrollada con pinceladas suaves en tonos matizados de lavanda, rosa, azul, blanco y gris, la composición se asemeja a un poema de tono visual, orquestado con motivos perfumados y etéreos como el cabello rubio cepillado, sedas, borlas de polvo y pétalos de flores. La artista incluso firmó su nombre en el fondo del espejo, quizás para sugerir que la imagen en su pintura es tan efímera como un reflejo.

Música

Por último Adele, en su gran número final en Die Fledermaus (El murciélago) (estrenado El 5 de abril de 1874 en el Theater an der Wien), apostrofa el juego de roles, lo ejerce y al mismo tiempo hace sus reflexiones; como por arte de magia imita tres tipos de diferente naturaleza: una rústica inocente, una reina y una dama de París, cada una de ellas en un gesto musical y social distinto. Y en los paréntesis, entre las estrofas, se hace a sí misma las críticas más favorables para cada una de sus actuaciones.

ACTO III
Acaba la fiesta y los personajes acaban apareciendo uno tras otro en a prisión. Adele viene a que Frank, el director, la ayude a prepararse para ingresar en el teatro, pues no es artista, sino criada en casa de los Eisenstein. Frank se indigna pues en la fiesta le ha besado la mano, pero Adela le recuerda que en la boca también. Frank le pregunta si al menos tiene talento, lo que Adele le demuestra actuando como una ingenua aldeana, una reina y una dama parisina (Spiel ich die Unschuld vom Lande, natürlich im kurzen Gewande... - Haciendo el papel de ingenua aldeana, con faldita corta naturalmente...). Aparece entonces Einsenstein, a cumplir su condena, y descubre irritado a Alfred vestido con su batín. Entonces llega Rosalinde. Quiere divorciarse de un esposo que se entusiasma con tanta facilidad por las bellezas desconocidas. Eisenstein protesta. Pero Rosalinde saca el pequeño reloj del bolsillo. Ella era la condesa húngara. Gran escena, pero por suerte ambos esposos tienen algo que perdonarse mutuamente. Ello permite que todo termine bien, la venganza del murciélago ha dado ocasión a una entretenida comedia.


Johann Strauss II - Nº14. Spiel ich die Unschuld vom Lande... - Die Fledermaus

lunes, 25 de diciembre de 2023

NAVIDAD - Rosa navideña -Año XIV. Nº 819

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Juan Correa de Vivar - La Natividad - c. 1535
Juan Correa de Vivar - La Natividad - c. 1535  (El Prado, Madrid)

 

Pintura

La Virgen y San José se inclinan hacia el Niño Jesús, desnudo y sobre un paño blanco en un sillar de piedra. Sobre ellos, siguiendo el texto del Nuevo Testamento, ángeles músicos alaban al recién nacido entonando “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace” y, al fondo de la composición, los pastores son anunciados del Nacimiento del Mesías, entrando en el establo por la derecha de la composición (Lucas 2, 8-20). Esta obra corresponde a la primera etapa de la actividad del artista en la que muestra una fuerte dependencia de Juan de Borgoña (h. 1470 - 1534), como se aprecia en las figuras y en la arquitectura, con una rica ornamentación renacentista. Correa mantiene en estas fechas un marcado sentido del dibujo, ligado al empleo local del color, en ese momento un tanto agrio y que, progresivamente irá dulcificando y aclarando. Desarrolla un sentido compositivo elemental, marcadamente geométrico, empleando arquitecturas clásicas, pero sin entender con claridad la perspectiva monofocal empleada.

Música

Es ist ein Ros‘ entsprungen (Está creciendo una rosa) es un villancico de Navidad y un himno Mariano de origen alemán. La melodía más conocida en la actualidad aparece en el libro de himnos titulado Speyer Hymnal (publicado en Colonia en 1599), con la armonización escrita por el compositor alemán Michael Praetorius en 1609.

Una rosa inmaculada está creciendo
saltando de una tierna raíz,
de la previsión de los antiguos videntes,
de la fruta prometida de José;
Su brote festivo despliega la luz
en medio del frío, frío invierno
Y en la medianoche oscura.
La rosa que estoy cantando
Como lo dijo Isaías
está saltando desde su dulce raíz
en María, purísima servidora
A través del gran amor y poder de Dios
El Niño bendito que ella nos dio
en una fría, fría noche de invierno.


Praetorius - Es Ist Ein Ros' Entsprungen

viernes, 22 de diciembre de 2023

EL MURCIÉLAGO - El tic tac del corazón -Año XIV. Nº 818

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Frederic Soulacroix - Flirteo - s. XIX-XX
Frederic Soulacroix - Flirteo - s. XIX-XX  (Colección privada)

 

Pintura

El hombre y la mujer retratados por Soulacroix visten con estilo de principios del siglo XIX ("Regency") La mujer se ha quitado su sombrero y se encuentra acostada en una hamaca.

Música

Durante la fiesta en Die Fledermaus (El murciélago) (estrenado El 5 de abril de 1874 en el Theater an der Wien) el tiempo objetivo se deja desviar de su curso por el tiempo subjetivo del pulso personal: cuando en dueto erótico los latidos del corazón de la falsa húngara se aceleran para alcanzar el tic-tac del relojito de Eisenstein, hasta que la enmascarada lo saca de la circulación haciéndolo desaparecer dentro de su escote. Aquí y en este momento la simpatía universal llega tan lejos que Eisenstein solamente busca y encuentra a la vengativa esposa oculta tras el antifaz, a la húngara amante y, en esa situación, ella misma pierde de vista por una breve eternidad, la intención de su acción punitiva.

ACTO II
Eisenstein ve a la condesa húngara, que no es otra que Rosalinde disfrazada, queda encantado y se dirige hacia ella, sacando su reloj. Rosalinda le sigue el juego y aparenta quedar maravillada; si consigue quitarle el reloj, ésa sería la prueba del delito. Eisenstein le pide que se quite la máscara, pero Rosalinda le dice que sólo lo hará al día siguiente. Eisenstein trata de engatusarla, Rosalinda se resiste (Dieser Anstand so manierlich, diese Taille fein und zierlich.../ Statt zu schmachten im Arreste, amüsiert er sich auf's Beste... - Esa apostura tan distinguida, ese talle fino y elegante.../ En lugar de consumirse en la cárcel, se divierte todo lo que puede...). Eisenstein hace sonar el reloj y el corazón de Rosalinda late con más fuerza. Ella le pregunta a Eisenstein si sus latidos irán acordes con el tic-tac de su reloj. Eisenstein le sugiere contarlos; él contará los tic-tac y Rosalinda sus latidos, hasta que ésta pide cambio. Eisenstein le da el reloj y cuentan. Gabriel intenta recuperar su reloj, pero Rosalinda no se lo permite.


Johann Strauss II - Nº9. Duetto. Dieser Anstand so manierlich... - Die Fledermaus

viernes, 15 de diciembre de 2023

EL MURCIÉLAGO - Criadas y señoras -Año XIV. Nº 817

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Jean-Auguste Dominique Ingres - Comtesse d'Haussonville - 1845
Jean-Auguste Dominique Ingres - Comtesse d'Haussonville - 1845  (Frick collection, Nueva York)

Pintura

Una modelo que no presentó dificultad a Ingres para captar su belleza fue la condesa de Haussonville, cuyo aspecto recatado esconde a una liberal declarada, escritora e intelectual de renombre. La suntuosidad de las texturas, como los pliegues del vestido de seda y el brillo de la cinta del pelo, es típica de la pintura del artista.

Música

La curva de tensión de los tres números de solo de Adele en Die Fledermaus (El murciélago) (estrenado El 5 de abril de 1874 en el Theater an der Wien) muestra hasta donde conduce la permutación de roles que da el sentido a la obra. Cada vez se aparta más del desgaste de la rutina y de la estrecha candidez. En el primer acto exterioriza el deseo irreal de libertad, de llegar convertirse en una gran señora. En el palacio de Orlofsky, como Olga, ya se ha metido en el papel de actriz del mundo que mira de reojo a dos destinatarios a la vez, tanto al estupefacto Eisenstein como al círculo de oyentes que se unen complacidos a su burla.

ACTO II
Eisenstein reconoce a Adele entre los invitados y viceversa. Falke los presenta y Eisenstein le pregunta si siempre ha sido la señorita Olga, pues tiene un parecido con su sirvienta. Adele se ofende y Orlofsky llama a los invitados para que vean la confusión que ha armado Eisenstein. Los invitados hacen notar lo grosero que fue "el Marqués" al confundirla con su sirvienta y Adela le pide más perspicacia al contemplarla, ya que su figura ni sus ademanes jamás los encontraría en una criada. Su equivocación sólo da cuenta de que no puede sacar a su sirvienta de su mente y la ve en todas partes (Mein Herr Marquis, ein Mann wie Sie sollt' besser das verstehen! – Querido señor marqués, ¡un hombre como vos debería tener más perspicacia!). Eisenstein se disculpa y Adela lo perdona sólo con la condición de no volverla a confundir con su sirvienta.


Johann Strauss II - Nº8. Cuplé. Mein Herr Marquis... - Die Fledermaus

viernes, 8 de diciembre de 2023

EL MURCIÉLAGO - El encanto de lo indefinido -Año XIV. Nº 816

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Jean Hélion - La tienda de los maniquíes - 1951
Jean Hélion - La tienda de los maniquíes - 1951 (Galerie Daniel Malingue, París)

 

Pintura

Hélion presenta, a las puertas de una tienda un tanto anticuada, un paraguas abandonado, una grieta en la acera y un montoncito de basura ante la entrada que señalan el camino a una incitante puerta abierta que conduce a una misteriosa obscuridad. No podemos ver lo que se vende en la tienda, pero a juzgar por el escaparate, se trata de un lugar en el que suceden cosas mágicas. Sobre el tradicional maniquí comercial sin cabeza de la izquierda cuelga una chaqueta amplia y nueva, mientras que la chaqueta de la derecha muestra como sienta cuando está rellena con un cuerpo masculino y está complementada con una camisa blanca y una pajarita.

Música

El personaje del ambiguo príncipe Orlofsky en Die Fledermaus (El murciélago) (estrenado El 5 de abril de 1874 en el Theater an der Wien) es en lo dramático un papel masculino interpretado por una mujer, en lo psicológico una mezcla de hombre corrido y púber, y en lo social un fanfarrón que hace alarde de dinero y lujo, pues busca con empeño corresponder a la imagen esplendorosa que el burgués se hace del libertino feudal. Su canción de entrada delata que su magnificencia es ficticia.

ACTO II
El burlado Falke, no ha olvidado el papelón y se presenta en la casa de Eisenstein dispuesto a cobrar su desquite. Allí se las arregla para conseguir que Adele, la sirvienta, y el propio Eisenstein acudan por separado a la fiesta que esa noche organiza el príncipe Orlofsky. Llega Eisenstein, bajo el disfraz de Marqués, quien está expectante por ver a las bellas jovencitas, y con poco interés saluda al príncipe. A Falke se le ocurre también hacer venir a Rosalinde, por lo que escribe una nota y se la da a un sirviente. Orlofsky invita a Eisenstein a beber y le informa de sus especiales características nacionales (Ich lade gern mir Gäste ein, man lebt bei mir recht fein... - Yo agasajo gustoso a mis invitados, conmigo se goza de la vida...)


Johann Strauss II - Nº7. Cuplé. Ich lade gern mir Gäste ein... - Die Fledermaus

viernes, 1 de diciembre de 2023

EL MURCIÉLAGO - Una cuestión de venganza -Año XIV. Nº 815

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Gustav Klimt - Interior del antiguo Burgtheater de Viena - 1888
Gustav Klimt - Interior del antiguo Burgtheater de Viena - 1888  (Museo de Viena)

 


Pintura

El auditorio del viejo Burg Teather iba a ser demolido por lo que en 1887 se encargó a Klimt y Franz Matsch la realización de uno lienzos en los que representase el interior del viejo coliseo teatral. Al ponerse manos a la obra tuvieron un arduo trabajo ya que en el contrato se especificaba que tenían que integrar en la composición a unos 250 personajes entre ellos los importantes de la Viena del momento. Klimt fue el encargado de pintar la sala y para ello realizó un buen número de bocetos y dibujos preparatorios, teniendo que acudir a su familia y amigos como modelos, aunque también recibió la visita de bellas mujeres de la ciudad que deseaban ser inmortalizadas en el cuadro. Entre las personas que retrató se encuentran Katherina Schratt -actriz habitual del teatro y amante del emperador Francisco José I-, el cirujano Theodor Billroth y el futuro alcalde Karl Lueger. El resultado es una obra de gran calidad, en la que se nos muestra el patio de butacas del teatro, rodeado de cuatro pisos de palcos en los que se situaba la alta nobleza imperial, ocupando el emperador y la corte uno de estos palcos. Una lámpara en el centro del techo y diversos focos distribuidos en la segunda fila de palcos arrojan una tenue iluminación a la escena, creando de manera perfecta la sensación atmosférica de un interior. Las figuras son extraordinarias, adecuadas a su nivel social, vestidas con sus mejores galas, presentadas en elegantes actitudes. La perspectiva conseguida por el maestro resulta destacable pero lo más original es el tratamiento de la escena ya que Klimt sitúa a los espectadores en el papel de actores, confundiendo la realidad con la apariencia.

Música

El estreno de Die Fledermaus (El murciélago) tuvo lugar en un momento sumamente desfavorable. Una gran crisis económica sacudía a Austria, y pocos meses antes, el Viernes Negro, se había derrumbado la Bolsa de Viena y había arrastrado al abismo a varias fortunas aparentemente sólidas. El 5 de abril de 1874 reinaba en el Theater an der Wien un ambiente apocalíptico que ni siquiera El murciélago podía cambiar. Hubo sólo 17 representaciones, una cantidad casi ridícula para el célebre Johann Strauss y que parecía un peligroso fracaso. En los demás países en los que se representó en seguida El murciélago, la obra obtuvo el éxito rotundo que merece. Se convirtió en una de las obras más ejecutadas de ese género alegre y ligero que es tan difícil interpretar bien.

Lo que sucede en la historia es la turbulenta consecuencia de tres historias previas. Primera: Hace tiempo Eisenstein gastó una broma a su amigo Falke. Después de asistir juntos a un baile de máscaras, donde lo hizo beber hasta embriagarlo, lo dejo abandonado y dormido en el parque de la ciudad, ataviado con un grotesco disfraz de murciélago, siendo el hazmerreir de sus conciudadanos. Segundo: Eisenstein, quien ha maltratado a un funcionario, debe cumplir ocho días de arresto. Tercera: Rosalinde, la esposa de Eisenstein, había tenido un amante antes de casarse, el tenor Alfred, que reaparece ese día.


Johann Strauss II - Obertura - Die Fledermaus

 
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