viernes, 17 de julio de 2015

OBERTURAS - Los horrores de la guerra -Año VI. Nº 312

0 comentarios
 
Pryanishnikov - Retirada de las tropas francesas de Rusia en 1812 - 1874
Pryanishnikov - Retirada de las tropas francesas de Rusia en 1812 - 1874  (Galería Tretyakov, Moscú)

Contemplar esta pintura nos hace revivir la retirada masiva y desorganizada de las tropas napoleónicas de las tierras rusas y colocarnos en la piel de un soldado francés que huye para salvar su vida. Los uniformes hechos jirones y las posturas de los cuerpos rotos de esos soldados muestran claramente la derrota que acaba de sufrir y el miedo y la sensación de desesperanza que les ha causado. Mirando en la distancia, detrás de los soldados situados al frente, parece levantarse una niebla que envuelve al siguiente grupo de soldados y hace que desaparezcan. Pryanishnikov captura por completo el miedo y la desesperanza que debieron experimentar estos soldados al tiempo que eleva el orgullo nacional ruso, lo que les hace invencibles contra los ejércitos invasores.


La Obertura 1812, Op. 49 es una obertura romántica escrita por el compositor ruso Piotr Ilich Tchaikovski en 1880. La pieza fue escrita para conmemorar la victoriosa resistencia rusa en 1812 frente al avance de la Grande Armée de Napoleón Bonaparte. La obertura fue estrenada en Moscú el 20 de agosto de 1882.

La Obertura 1812 puede ser interpretada como una representación literal de la campaña napoleónica en Rusia: en junio de 1812 el ejército francés compuesto por más de medio millón de soldados y casi 1200 piezas de artillería cruzó el río Niemen en Lituania. Los dos ejércitos se encuentran en Borodino, y La marsellesa se impone tras una dura lucha. El zar apela al espíritu ruso con una súplica elocuente. La marsellesa vuelve a elevarse, indicando el avance sobre Moscú por parte de las fuerzas francesas. Los rusos abandonan sus pueblos y ciudades en el camino a Moscú dejando atrás tierra arrasada, y el crescendo de la música tradicional rusa va imponiéndose contra el himno francés, hasta que este choque llega a un punto elevado, indicando la caída de la última línea de defensa rusa, al tiempo que Moscú arde. En el momento de la toma de Moscú, cuando todo parece perdido, el himno religioso del inicio es oído de nuevo representando la intervención divina, que trae un invierno extremo para el que los franceses no estaban preparados. Las tropas invasoras comienzan su retirada, pero sus cañones, atrapados en el terreno congelado, son capturados por los rusos que los disparan para expulsarlos. En el final apoteósico los cañones son disparados en señal de triunfo, con el apoyo de las campanas de iglesia..


Piotr Ilich Tchaikovsky - Final de la Obertura 1812, Op. 49

viernes, 10 de julio de 2015

OBERTURAS – Conflicto entre mundos -Año VI. Nº 311

0 comentarios
 
Sandro Botticelli - El nacimiento de Venus - 1484
Sandro Botticelli - El nacimiento de Venus - 1484  (Galería Uffizi)

Ésta es una de las obras más famosas de Botticelli. El momento que presenta el artista es la llegada de la diosa, tras su nacimiento, a la isla de Citera, empujada por el viento como describe Homero, quien sirvió de fuente literaria para la obra de Botticelli. Venus aparece en el centro de la composición sobre una enorme concha; sus largos cabellos rubios cubren sus partes íntimas mientras que con su brazo derecho trata de taparse el pecho, repitiendo una postura típica en las estatuas romanas de las Venus Púdicas. La figura blanquecina se acompaña de Céfiro, el dios del viento, junto a Aura, la diosa de la brisa, enlazados ambos personajes en un estrecho abrazo. En la zona terrestre encontramos a una de las Horas, las diosas de las estaciones, en concreto de la primavera, ya que lleva su manto decorado con motivos florales. La Hora espera a la diosa para arroparla con un manto también floreado; las rosas caen junto a Venus ya que la tradición dice que surgieron con ella.


Wagner no revisó con tanta frecuencia ninguna otra obra como su ópera Tannhäuser. No quedó satisfecho con el estreno de Dresde en 1845 y la primera representación en París en 1861 (con la Bacanal ampliada) fue el mayor escándalo teatral del siglo.

La acción tiene lugar en Turingia a fines del siglo XVIII. Dos mundos chocan entre sí: el mundo irreal de Venus, diosa del amor, que Tannhäuser ha abandonado, y el mundo histórico real del valle de Wartburg, donde vuelve a encontrar a Elisabeth, la virgen casta. El conflicto culmina en la competición de los Minnesingers sobre el tema de la naturaleza del amor. En su contraste de emociones, énfasis lírico e incitante sensualidad, la partitura refleja la polaridad de los dos mundos de Tannhäuser.


Richard Wagner - Obertura de Tannhäuser

viernes, 3 de julio de 2015

OBERTURAS – La inútil precaución -Año VI. Nº 310

0 comentarios
 
Francois Bossuet - Procesión en Sevilla - 1873
Francois Bossuet - Procesión en Sevilla - 1873  (Colección privada)

Al final de la calle Alemanes hay una cúpula gigantesca, de trazas similares a las de Santa Sofía de Constantinopla, que compite en majestuosidad con la Catedral de Sevilla. Junto a la Torre del Oro se levanta una fortaleza medieval de altos muros que protegen una gran construcción de aire renacentista. La calle Placentines se ha ensanchado sorpresivamente y deja ver una hermosa visión de la Giralda, que, desde otra perspectiva, junto al río, ha adoptado aires de alminar de la mezquita de Córdoba. Esa Sevilla inventada, de arquitecturas que nunca se levantaron y perspectivas soñadas, sólo existe en los cuadros de Bossuet.


El barbero de Sevilla, ópera de Gioacchino Rossini, se tituló inicialmente "Almaviva, ossia l'Inutile Precauzione" (Almaviva o la Inútil Precaución) para evitar la coincidencia con la ópera "Il Barbiere di Siviglia" (San Petersburgo 1782) del compositor italiano Giovanni Paisiello. Se estrenó el 20 de febrero de 1816, en el teatro Torre Argentina de Roma, bajo la dirección del propio compositor y el papel de Almaviva fue cantado por el famoso tenor sevillano Manuel García. La noche del estreno fue un rotundo fracaso, en parte debido a continuos abucheos de los partidarios de Paisiello. La segunda representación, ya sin el autor, fue un triunfo.

La conocidísima obertura de esta ópera se toca con frecuencia como pieza de concierto. Su carácter alegre, chispeante y humorístico prepara al público para las divertidas circunstancias y enredos de la trama argumental. La obertura original resultó ser un fracaso y Rossini la tuvo que sustituir por la que ya había utilizado en sus óperas "Aureliano en Palmira" (1813) y "Elisabetta, Regina d'Inghilterra" (1815), y que es la que ha quedado ligada de manera permanente a ésta, una de sus obras maestras.


Gioacchino Rossini - Obertura de El Barbero de Sevilla

 
© 2012. Design by Main-Blogger - Blogger Template and Blogging Stuff