viernes, 20 de septiembre de 2013

LA BELLEZA DE LO ABSTRACTO - Obsesión. -Año IV. Nº 205-

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Valentin Serov - Retrato Ida Rubenstein - 1910

La carrera de Serov se extendió durante un largo periodo por lo que su estilo y temas variaron considerablemente, yendo de los retratos de la voluptuosa sociedad a estudios de niños realizados con gran sensibilidad. Completamente distinto de cualquiera de estos trabajos fue este famoso estudio de la bailarina, realizado en pintura al temple y carboncillo sobre lienzo, que pintó casi al final de su vida. El nombre de Ida Rubinstein se relaciona inevitablemente con la Belle Époque, aquel periodo de transformación económica y social, de belleza y de libertad creativa e intelectual anterior a la Gran Guerra.


El Bolero (en francés Boléro) es una obra musical creada por el compositor francés Maurice Ravel en 1928 y estrenada en la Ópera Garnier de París el 28 de noviembre de ese mismo año. Ballet compuesto y dedicado a la bailarina Ida Rubinstein, su inmediato éxito y rápida difusión universal lo convirtieron no solamente en una de las más famosas obras del compositor, sino también en uno de los exponentes de la música del siglo XX.

Movimiento orquestal inspirado en una danza española, se caracteriza por un ritmo y un tempo invariables, con una melodía obsesiva, en do mayor, repetida una y otra vez sin ninguna modificación salvo los efectos orquestales, en un crescendo que, in extremis, se acaba con una modulación a mi mayor y una coda estruendosa. Pese a que Ravel dijo que consideraba la obra como un simple estudio de orquestación, el Boléro esconde una gran originalidad, y en su versión de concierto ha llegado a ser una de las obras musicales más interpretadas en todo el mundo, al punto de que hasta el año 1993 permanecía en el primer lugar de la clasificación mundial de derechos de la Société des auteurs, compositeurs et éditeurs de musique (SACEM).


Maurice Ravel - Bolero (versión reducida)

viernes, 28 de junio de 2013

LA MAGIA DEL VIOLÍN – Los ritmos del arco -Año IV. Nº 193

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Giaccomo Balla - La mano del violinista [I ritmi dell'archetto] - 1912
Giaccomo Balla - La mano del violinista [I ritmi dell'archetto] - 1912  (Tate Gallery)

Para conseguir una sensación de movimiento y sonido el artista emplea unas líneas de colores que se sitúan unas paralelas a otras. Los colores que utiliza son los amarillos, ocres y marrones, con pequeños trazos de turquesa, azul, naranja, violeta y rosa. El ritmo del violinista representa la concepción más madura de la idea de Boccioni sobre la relación del objeto y el ambiente, y esto lo consigue fundiendo este objeto con el fondo. La forma trapezoidal del lienzo permite al espectador tener la sensación de que se va a salir el violín del cuadro.


El Concierto para violín y orquesta sinfónica en re mayor Opus 35 de Piotr Ilich Tchaikovski es uno de los conciertos para violín más populares. La obra fue compuesta en marzo de 1878 en Clarens, un lugar vacacional en Suiza a las orillas del lago Leman donde Tchaikovski fue a recuperarse de una depresión surgida por su desastroso matrimonio con Antonina Ivanovna Milyukova que le llevó a un intento de suicidio (Tchaikovski era homosexual y se casó con Milyukova para escapar de las dudas)

Tchaikovski estaba acompañado por su alumno de composición, el violinista Iósif Kotek, y los dos tocaban obras para violín y piano juntos, lo que pudo ser el catalizador para la composición del concierto. Tchaikovski no era violinista, fue asesorado para la composición de la parte solista por Kotek. Hizo rápidos progresos, ya que esbozó la obra en 11 días y la terminó en dos semanas más. No obstante el movimiento central fue revisado completamente (Kotek y el hermano menor de Tchaikovski, Modest, lo consideraron flojo)


Piotr I. Tchaikovski- I. Allegro moderato - Concierto para violín y orquesta en Re Mayor, Op. 35

viernes, 7 de junio de 2013

LA MAGIA DEL VIOLÍN – La campanilla -Año IV. Nº 189

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Claude Gellee - Paisaje con Apolo y Mercurio - c. 1645
Claude Gellee - Paisaje con Apolo y Mercurio - c. 1645  (Galleria Doria, Roma)

La escena está tomada de la mitología clásica. El dios Apolo, hijo de Júpiter, representaba la música y la adivinación, y era, asimismo, dios pastoral unido a la vegetación y la Naturaleza. Para vengarse de la muerte de su hijo Asclepio a manos de Júpiter, Apolo dio muerte a flechazos a los Cíclopes, forjadores del rayo. Júpiter, para castigarlo, ordenó que Apolo sirviese como esclavo al mortal Admeto, a quien sirvió como pastor. Sus ganados fueron robados por Mercurio (a la derecha con el gorro alado) aunque fueron recuperados en el monte Cileno. Sin embargo, como Mercurio había inventado la lira, Apolo quedó tan maravillado que le entregó los rebaños a cambio del instrumento, que pasó desde entonces a ser el atributo permanente del dios. Dado que el robo de ganado sucede antes de la aparición de la lira, Claudio de Lorena ha representado, de forma inusual pero correcta, al dios de la música cantando con el acompañamiento de un violín. Absorto en su música, no es consciente del robo de los bueyes por parte de Mercurio.


El Concierto para Violín Nº 2 en si menor, Opus 7, fue compuesto por Niccolò Paganini en Italia en 1826. El concierto se divide en tres movimientos: Allegro maestoso, Adagio y el célebre Rondo à la clochette (“La Campanella”)

El tercer movimiento del segundo concierto de Paganini debe su apodo de "La Campanella" o "La Clochette" a la pequeña campana que Paganini incluye anticipando cada repetición del tema rondó. El carácter de la campana también es imitado por la orquesta y en algunos pasajes del solista con armónicos. El resultado es una textura muy transparente, en el que el tema del rondó gana un encanto extra de coloración gitana. Este movimiento da prueba de una maestría compositiva que a menudo alegaban que Paganini no poseía. Este movimiento también ha servido como base de composiciones de otros compositores, como el estudio S.140 No.3 "La Campanella" de Liszt o el vals à la Paganini Op.11 de Johann Strauss padre.


Niccolò Paganini - III. Rondo à la clochette - Concierto para Violín Nº 2 en si menor, Opus 7

viernes, 26 de abril de 2013

PRIMAVERA - Augurios primaverales -Año III. Nº 182

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Cy Twombly - Cuatro estaciones, primavera - 1993-94

Primavera es una obra perteneciente a una famosa serie titulada “Las cuatro estaciones”. Obsesionado, como estaba, por la historia del arte, no es de extrañar que escogiera este tema. Pero aquí, en lugar de ofrecer al espectador la tradicional representación de la estación del renacer, ha creado una imagen ambigua en la que los colores sensuales son tan serenos como violentos. El primer estilo gráfico de Twombly puede apreciarse en las numerosas inscripciones de palabras al azar que hay en todo el cuadro.


Le Sacre du printemps (La consagración de la primavera) es un ballet en dos actos basado en la Rusia pagana (“L'adoration de la terre y Le sacrifice”), con música del compositor ruso Ígor Stravinski y coreografía de Vaslav Nijinsky creado para los Ballets Rusos de Sergéi Diágilev. Fue estrenada en París en el Théâtre des Champs-Élysées el 29 de mayo de 1913 con Pierre Monteux como director de orquesta.

La obra se divide en dos partes: Adoración de la tierra y El sacrificio. Describe la historia, sucedida en la Rusia antigua, del rapto y sacrificio pagano de una doncella al inicio de la primavera que debía bailar hasta su muerte a fin de obtener la benevolencia de los dioses al comienzo de la nueva estación. Para ello, se sirve de imágenes musicales de gran plasticidad, evocando escenas primitivas en cuanto a diversos ámbitos de la vida. Les augures printaniers (Danses des adolescentes) – Augurios primaverales (Danza de las adolescentes) – es la primera escena de la primera parte, tras la introducción.


Igor Stravinsky - Augurios primaverales. Danza de los adolescentes - La consagración de la primavera

viernes, 1 de febrero de 2013

CARNAVAL - Romano -Año III. Nº 169

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Jan Miel -El Carnaval en Roma - 1653
Jan Miel -El Carnaval en Roma - 1653  (Museo del Prado, Madrid)

Ocho personajes están subidos a un carro tirado por bueyes; algunos miran directamente al espectador para hacerlo partícipe de ese momento mientras otros observan a los tres personajes del primer plano a la izquierda que, aparentemente bebidos, van vestidos con el traje característico de la Guardia Suiza, la escolta personal del papa. Esta sola circunstancia serviría para situar la escena en Roma, pero además vemos unas ruinas al fondo que, aunque inventadas en este caso, remiten a monumentos romanos; a ellas se suman otras edificaciones contemporáneas. Montados en dos mulos, por la derecha, se aproximan otros dos personajes cuya indumentaria los identifica con caracteres propios de la Commedia dell`Arte: el Doctor y Polichinela. En general, el número de personajes representados en los cuadros de Miel sobre el Carnaval coincide aproximadamente con el número de integrantes de una compañía teatral de la época, unos doce o trece, y de hecho, el cuadro tiene un marcado carácter de retrato de grupo, lo que lleva a plantear la posibilidad de que Miel se inspirara en una compañía concreta.


La Obertura del Carnaval Romano fue compuesta a finales de 1843 y estrenada bajo la dirección del compositor en febrero de 1844, en París. A principios de ese año, Hector Berlioz publicó una de sus obras más influyentes. No se trataba de una composición sino de un libro de texto. El Tratado sobre Instrumentación y Orquestación Modernas. La Obertura del Carnaval Romano fue escrita justamente en el momento en que el Tratado entraba en prensa. Esta obertura no nació con el objeto de demostrar los principios desarrollados en el Tratado. Sin embargo demuestra que la mente y el oído del compositor y la del pedagogo trabajaban en equipo. Las dos melodías principales de la obertura provienen de su ópera Benvenuto Cellini, terminada pocos años antes. Estos temas están tomados del gran coro "Venid Todos, Pueblo de Roma" y la escena del carnaval "Ah, Tocad las Trompetas, Tocad las Gaitas, Tocad las Alegres Panderetas".

El Carnaval Romano alcanzó enorme popularidad, a pesar de estas intrigas políticas en contra de la música de Berlioz. La ejecución de la obertura debió repetirse el día de su estreno y al poco tiempo ya se la estaba tocando de manera general. Sin embargo, a pesar de esta aceptación por parte del público, los enemigos de Berlioz no reconocieron el mérito artístico de su música. Uno de sus oponentes, el director F. Seghers, escuchó por casualidad un ensayo de la obertura. Verdaderamente le gustó, hasta que descubrió quién era el compositor. "¿Cuál es esa obertura fascinante que están tocando?", preguntó Seghers al director del ensayo. "Es el Carnaval Romano de Berlioz", fue la respuesta. Seghers tartamudeó "¡Bueno! ¡Qué descaro!" Uno de los amigos del compositor lo interrumpió: "Estoy de acuerdo con usted. Berlioz debería avergonzarse por oponerse de esta manera a los prejuicios de un hombre honesto."


Berlioz - Carnaval Romano, Obertura

viernes, 11 de enero de 2013

EMOCIONES - El Nuevo Mundo -Año III. Nº 166

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Tiepolo Giovanni Domenico - Mondo Novo - 1791
Tiepolo Giovanni Domenico - Mondo Novo - 1791  (Museo del Settecento Veneziano)

Mondo Novo, una especie de panóptico en el que uno podía ver imágenes de mundos exóticos, formaba parte del Carnaval de Venecia. Con pocas excepciones, las figuras que se agolpan juntas en una multitud al frente del panóptico, disfrazadas de acuerdo con la clase y edad, dan la espalda al espectador. Los pocos que no se centran intensamente en la atracción se muestran en el lateral: aparte de los dos hombres a la derecha, que han sido identificados como Giovanni Battista y Giovanni Domenico Tiepolo, se pueden ver al niño vestido de blanco en el centro y al Pulcinella en el extremo izquierdo.


En junio de 1891, Jeanette Thurber, fundadora del Conservatorio Nacional de Música de Nueva York, ofreció a Dvořák la dirección de este centro en condiciones muy favorables. Fue por ello por lo que, en septiembre de 1892, el compositor se trasladó a Estados Unidos. Durante su estancia en el país, desde 1892 hasta 1895, compuso la Sinfonía nº 9 en mi menor, conocida como "Del Nuevo Mundo" (en checo: Novosvětská). Dvořák compuso esta obra entre el 10 de enero y el 24 de mayo de 1893 y se estrenó el 15 de diciembre del mismo año en el Carnegie Hall de Nueva York, dirigiendo Anton Seidl la Orquesta Filarmónica de la ciudad.

Dvořák estaba interesado en la música de los nativos americanos y en la espiritualidad de los afroamericanos que oyó en los Estados Unidos. A su llegada al continente, el autor dijo: «Estoy convencido de que el futuro de la música de este país debe estar basado en lo que se suele llamar melodías negras. Estas pueden ser la base para una seria y original escuela de compositores que se puede desarrollar en los Estados Unidos. Estos bellos y variados temas son el fruto de la tierra. Son las canciones populares de vuestra tierra, y vuestros compositores deben centrarse en ellas.» Un día antes del estreno, en un artículo publicado en el New York Herald (15 de diciembre de 1893), Dvořák explicaba cómo la música de los nativos americanos había influido en su sinfonía: «No he usado ninguna de las melodías de los nativos americanos. Simplemente he escrito temas originales que incorporan las peculiaridades de la música india y, usando estos temas, los he desarrollado con todos los recursos de los ritmos modernos, contrapunto y color orquestal.»


Antonin Dvořák - IV. Allegro con fuoco - Sinfonía nº 9 en mi menor "Del Nuevo Mundo"

 
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