viernes, 29 de octubre de 2021

LA BELLA HELENA - ¡Y se armó la de Troya! -Año XII. Nº 687

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Jacopo Robusti Tintoretto - El rapto de Helena - c. 1578
Jacopo Robusti Tintoretto - El rapto de Helena - c. 1578  (El Prado, Madrid)
 


Pintura

Tintoretto situó la escena en el momento en que Helena es conducida a una nave mientras en tierra se libra un cruento combate y ambientó el episodio como una batalla entre turcos y cristianos, alentado por la proliferación de imágenes de esta naturaleza tras la batalla de Lepanto (1571), habiéndose querido ver en Helena una alegoría de la propia Venecia. El artista concibió una composición extraordinariamente dinámica gracias al empleo del color y el claroscuro en combinación con las actitudes de los personajes. Destaca el contraste entre el desvalimiento de Helena, con el rostro suplicante y los ojos acuosos a punto de verter lágrimas, y la violencia viril de los captores. Que la relación entre los distintos personajes constituyó la mayor preocupación del pintor lo corrobora que sólo al final incluyera las naves con sus mástiles, claramente superpuestos a las figuras.

Música

La belle Hélène (La bella Helena), estrenada en el Théâtre des Variétés de París, el 17 de diciembre de 1864, fue un éxito instantáneo tanto de público como de crítica y disfrutó, algunos lo dicen, de una insólita temporada inicial de 700 representaciones. Le siguieron poco después estrenos en Viena (1865), Berlín (1865), Londres (1866), y Chicago (1867). También se representó en Nueva York en la Grand Opera House desde el 13 de abril de 1871.

ACTO II
Menelao, para saber qué hacer en este caso conforme a su calidad de hombre de estado, temeroso de los dioses, ha cursado una consulta al pontífice de la instancia religiosa competente, Venus. La respuesta no se hace esperar. Su vicario aparece en persona a bordo de una espléndida galera y sus órdenes son conducir a Helena, con todos los honores sacerdotales, a la afrodisíaca isla de Citera, donde habrá de ofrecer un costoso sacrificio. Todos están de acuerdo (Trio patriótico) Tan pronto como zarpa la galera, el vicario revela su identidad. No es otro que Paris que se da a conocer como el raptor de Helena. Furibundos, los griegos deciden declarar la guerra contra Troya para vengarse...


Jacques Offenbach - No. 20 Trio patriótique - La Belle Hélène

viernes, 22 de octubre de 2021

LA BELLA HELENA - Ayuda celestial -Año XII. Nº 686

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Jacques-Louis David - El amor de Helena y Paris - 1788
Jacques-Louis David - El amor de Helena y Paris - 1788  (Louvre, París)

Pintura

Inspirado en la mitología griega, David representa a dos de las principales figuras de la Ilíada, Helena de Troya y Paris, interpretándose como una sátira de las costumbres del conde de Artois, quien hizo el encargo. En la obra se plasma a Paris con un gorro frigio mientras corteja a la esposa de Menelao. Ésta era el premio prometido por Afrodita a Paris por elegirla como diosa más bella que Atenea y Hera. Las cariátides representadas al fondo del cuadro son una copia de la Tribuna de las Cariátides del Louvre, realizadas por Jean Goujon.

Música

Aunque Offenbach había conseguido a gran coste convencer a Hortense Schneider, conocida para entonces como "La Snédèr", para que aceptara el papel de Helena, el estreno permaneció dudoso hasta el último minuto. Durante los ensayos, La Snédèr se quejaba constantemente de que la extravagante Léa Silly (como Orestes en un papel travestido) estaba intentando echarla de la escena: La Silly improvisaba (privilegio reservado para la prima donna), La Silly la imitaba, La Silly danzaba un cancán a sus espaldas mientras ella estaba cantando un aria importante, etc. La Snédèr no sólo se marchó de escena repetidamente, sino que continuamente amenazaba con abandonar el mundo, o al menos París. Requirió toda la habilidad de Offenbach, creando armonía para que la producción de La belle Hélène (La bella Helena) saliera adelante en el Théâtre des Variétés de París, el 17 de diciembre de 1864.

ACTO II
Sola, sin la anuencia divina, Helena rechaza al príncipe Paris que las asedia con su bizarro encanto. Después de todo debe cuidar sus deberes conyugales y su reputación pública. La amenaza de Paris de que no obstante la conquistará por la fuerza o con astucia, merece su táctica aprobación. Helena pide al sacerdote que le fabrique un bello sueño con Paris. Tan pronto se acuesta éste entra subrepticiamente en la alcoba y nada obstaculiza el amorío in somnum (“C'est le ciel qui m'envoie” - “Es el cielo quien me envía”) Hasta que aparece Menelao, se monta el escándalo, y Paris debe huir no sin antes haber prometido el rapto de Helena.


Jacques Offenbach - No. 15 C'est le ciel qui m'envoie - La Belle Hélène

viernes, 15 de octubre de 2021

LA BELLA HELENA - Historias del Olimpo -Año XII. Nº 685

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GiambattistaTiepolo - El Olimpo, o Triunfo de Venus - 1761-64
GiambattistaTiepolo - El Olimpo, o Triunfo de Venus - 1761-64  (El Prado, Madrid)
 


Pintura

La composición es muy simple y está dominada por una línea zigzagueante situada en el mismo plano del espectador, casi como si de una obra de caballete se tratara. En el boceto dominan los tonos crema y blanco lechosos de las figuras desnudas. Tiepolo consigue formidables vibraciones de color gracias a toques sueltos de tonos muy intensos, como los rojos y azules del guacamayo rojo situado en la parte baja o el sombrero de Mercurio en la parte alta y, en general, en pinceladas sueltas de rojos y dorados en las telas que cubren los personajes.

Música

Todos los contemporáneos se mostraron de acuerdo en que el día del estreno de La belle Hélène (La bella Helena) fue “un gran éxito”, “un éxito sin precedentes”. Fue “una velada triunfal”, “un triunfo legendario”. En los días que siguieron al estreno la prensa se mostró más reservada. La crítica de ‘La Vie Parisienne’ aplaudía la alegría franca, espiritual, la música descollante, pero también se quejaba un poco de la pobre religión griega ridiculizada.

ACTO II
Helena invoca a su padre carnal Júpiter en el retrato de familia con mamá Leda, pero este, recalcitrante, a pesar de su flexible cuello de cisne, mantiene cerrado el “benigno pico” Ni siquiera Venus le contesta, aun cuando Helena pregunta en persona qué se piensa la diosa que no deja de hacer experimentos con esa familia (Invocación a Venus)


Jacques Offenbach - No. 11 Invocation à Vènus - La Belle Hélène

 
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