viernes, 1 de noviembre de 2024

ÁNIMAS – Elegía -Año XV. Nº 871

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William Adolphe-Bouguereau - Elegía (Douleur d'amour) - 1899
William Adolphe-Bouguereau - Elegía (Douleur d'amour) - 1899  (Colección Privada)

 

Pintura

Una elegía es una composición poética que pertenece al género lírico. Este subgénero está asociado al lamento por la muerte de un ser querido o a cualquier acontecimiento que provoca dolor y tristeza. En este caso Bouguereau está haciendo referencia a la pena de amor en un retrato de aspecto fotográfico, un desnudo tímidamente erótico, bello prototipo del dominio de las técnicas pictóricas academicistas y de las claves sociales de la hipocresía burguesa.

Música

Sergei Rachmaninov compuso, en el año 1892, cinco piezas para piano que publicó con el título de Morceaux de fantaisie, Op.3.

Estas cinco piezas, que no están pensadas para ser interpretadas como un grupo, representan un paso adelante hacia el estilo maduro de Rachmaninov. La primera de ellas, “Elégie” en mi bemol menor, es una obra épica y trágica, con melodías arrebatadoras, un impresionante clímax, y una refinada atmósfera melancólica.


Sergei Rachmaninov - Elegie op. 3 No. 1

viernes, 25 de octubre de 2024

AGUA, AZUCARILLOS Y AGUARDIENTE – La Verbena de San Lorenzo -Año XV. Nº 870

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Francisco Pons Arnau - Verbena - 1915
Francisco Pons Arnau - Verbena - 1915 

 

Pintura

Aparte del retrato, Pons cultivó el paisaje y los cuadros de flores y sobre todo el costumbrismo como en este cuadro. Su pintura tiene muchos recuerdos de la de su maestro Sorolla pero le falta su explosión colorista; su pintura es más sobria u severa tanto en el trazo como en el color. Si comparamos una temática parecida entre el maestro y el discípulo observaremos ese diferente tratamiento del color, pero en cambio amplias concomitancias de estilo en el conjunto del cuadro.

Música

Camile Saint-Saëns gustaba de asistir a las zarzuelitas de Chueca y éste, en una ocasión, le regaló un ejemplar de la partitura de una de ellas, De Madrid a Paris (en la que se cantaba aquello de “A mi me llaman la Pelos, a mi la de Lavapiés”) No quiso el gran músico el obsequio, seguramente para no “contaminarse” con algo hecho sin la disciplina debida, pero, cuando echaba a la estufa la partitura, volvió a cantar la picaresca melodía para terminar diciendo “Qué clase de talento tiene este demonio de compositor que, casi sin saber música, la crea de tal fuerza que no se la puede olvidar cuando una vez se la oye”. Agua, azucarillos y aguardiente, pasillo veraniego en un acto (género chico) con libreto de Miguel Ramos Carrión y la música de Federico Chueca, fue estrenado en el Teatro Apolo de Madrid el 23 de junio de 1897.

De repente la madre despierta y se van como es habitual al Paseo de Recoletos. Serafín cae en un profundo y verdadero sueño, ya que realmente fue él quien finalmente ingirió el somnífero. Asia, desengañada, está dispuesta a volver a Valdepatata. A medianoche Pepa y Lorenzo, con Manuela y Vicente, acuden al baile de la Verbena de San Lorenzo, mientras que a Serafín, que sigue durmiendo, pierde su ropa y su cartera a manos de Garibaldi, un raterillo del barrio que se gana la vida tocando la lira. Despojado de todo cuanto contribuía a darle encanto, cae en manos de la policía que lo detiene, tomándole por un rufián, pese a sus protestas.


Federico Chueca - Final - Agua, azucarillos y aguardiente

viernes, 18 de octubre de 2024

AGUA, AZUCARILLOS Y AGUARDIENTE – Intriga "soporífera" -Año XV. Nº 869

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Elsi Gumier - Chulapa - c. 1950
Elsi Gumier - Goyesca - c. 1950

 

Pintura

Dentro de los trajes regionales en Madrid distinguimos principalmente tres: el traje goyesco, el traje castellano y el traje de chulapo (especialmente el femenino, el traje de chulapa) El traje goyesco, que representa Gumier en este dibujo, fue adoptado durante los siglos XVIII y XIX por las clases altas en un intento de simular la vestimenta popular para así aparentar austeridad tras la Revolución Francesa. En el caso de las mujeres destacan sus corpiños ajustados y escotados cubiertos por ricos pañuelos y el mandil de sus faldas. Al fondo, representación de la Puerta de Alcalá.

Música

Agua, azucarillos y aguardiente, pasillo veraniego en un acto (género chico) con libreto de Miguel Ramos Carrión y la música de Federico Chueca, fue estrenado en el Teatro Apolo de Madrid el 23 de junio de 1897. Se lee en el Diccionario Espasa que no eran las composiciones de Chueca la más depurada expresión del espíritu nacional, en el sentido que en todas partes se da a la música popular. Eran más bien la inspiración de una musa callejera, bastante artificial, que venía a ser como los couplets en Francia, con el mismo descoco, la misma alegría y la misma facilidad que aquellos, que pronto se convertían en música para los organillos callejeros, para los cafés y, en general, para el pueblo. Fue más que un músico español comprensivo para toda España, un madrileño que improvisaba sus canciones, sin grandes conocimientos de técnica pero dotado de extraordinaria facilidad y exquisita sencillez.

Serafín ofrece dinero a Pepa, que regenta un quiosco de aguadora, para que le eche un somnífero a la madre de Asia, pero ésta se niega. Lorenzo, compañero de Pepa la convence para que lo haga. Pepa se enfrenta a Manuela, una aguadora sin puesto, que en la actualidad está emparejada con Vicente, un torero, antiguo novio de la propia Pepa. Vicente y Lorenzo no parecen tener tanta enemistad como Pepa y Manuela, y pactan que hacer con el dinero de Serafín. Llegan Asia y su madre para pedir dinero a Serafín para pagar la renta, la madre cae en aparente sopor y Serafín promete el cielo a Asia (Vals-cuarteto: "¿Está dormida?").


Federico Chueca - Vals-cuarteto: "¿Está dormida?" - Agua, azucarillos y aguardiente

 
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